Sobre el mestizaje muchos están de acuerdo, sobre todo historiadores; otros, por el contrario, muestran su rechazo como también historiadores de renombre. A los primeros se los considera hispanista y a los segundos antihispanistas. Existieron otros llamados indigenistas que, en la actualidad, ya no existen; su papel fue defender al indio de los abusos cometidos por los “Mistis” como los llamaban a los hacendados en los años 20 y 30 del siglo pasado. La verdad de las cosas existe dos lados enfrentados en torno si somos hispanista o no. La verdad es que vivimos entre: el odio o la verdad.

Desde este medio decidimos averiguar sobre el tema. Primero visitamos al distrito de Baños del Inca, que se encuentra de 3 kilómetro de Cajamarca. Todos los años, el 08 de septiembre, celebra no sólo su aniversario político; sino que, además, el aniversario de su patrona la Virgen de la Natividad, que no es más que la Virgen María que, por tal motivo, el obispo de Cajamarca monseñor Isaac Martínez Chuquisana acompañado por otros sacerdotes de la campiña de Cajamarca, celebraron la misa central el día 08. Esta actividad, con la presencia de adeptos, seguidores y campesinos sin indígenas porque ya no existen, es el primer rasgo de mestizaje, de hispanismo, una actividad en torno a la religión cristiana que no es peruana.

misa central celebrada por el obispo de Cajamarca en   fiesta de la virgen de la natividad, baños del inca, 2025

Pero esto no queda ahí, salimos a la parte externa del templo, existían cientos de comerciantes venidos de otros distritos que no sólo ofrecían al consumidor alfajores, pan, roscas, cañas de azúcar y sus derivados; sino, además, productos de vestir y juguetes para los niños y comida preparada. Todo esto es mestizaje porque no puede existir miel, guarapo sin la caña traída por los españoles. No puede existir los derivados de la harina sin ésta porque el trigo u otra harina no nos pertenece. Es más, en la calle de la plaza principal del pueblo, todavía campesinos danzan un baila que seguro tiene otros matices no autóctonos, pero es manifestación campesina.

Un dato más, por los años 80 en el caserío de Tatar Grande en el mismo distro, los campesinos de la época celebraban el “Patrón Santiago”, así lo llamaban los lugareños; Santiago no es más que un santo cristiano de la península traído al Perú por los españoles. En relación a esto unos están de acuerdo con el mestizaje en el Perú mientras otros no. Unos dicen la verdad otros difunden odios e insultos. De manera que la observación y las pruebas dicen la verdad. Por todos lugares se ve mestizaje y se habla en castellano que no es nuestra lengua de origen.

CAMPESINOS DANZANDO EN LA FIESTA DE NATIVIDAD 2025 , BAÑOS DEL INCA, OBSERVADOS POR POBLACIÓN EN DÍA CENTRAL.

Dejamos el distrito de Baños Inca, que su gente celebraba el aniversario político y religioso, para trasladarnos a la capital de la región, Cajamarca. Aquí el mestizaje no se puede negar. Por todo lado existe hispanismo. En sus templos, en sus calles y en su gente. En la cuadra 02 de jirón San Salvador encontramos a estudiantes de la escuela Mario Urteaga Alvarado realizando pinturas en la fachada de la barda de la Diresa que es dirigida por el gobierno regional de Cajamarca. “Se han unido las autoridades para darnos oportunidad de desarrollar nuestra formación como artistas”, dice un alumno de la escuela de arte en Cajamarca que desarrolla artísticamente su formación. Decir “se han unido” no es más que mestizaje no solo humano; sino, también, la forma de expresión de las actividades de los cajamarquinos.

Visitamos, también, los templos que se encuentran en el centro histórico, herencia del virreinato, que muestran acción admirable de construcción, dejados por los franciscanos, betlemitas etc. El estilo barroco, que es propio de la manifestación cultural de arte español, se encuentra en la fachada del templo Belén. La construcción tanto del interior como del exterior de dicho templo sí que es de admiración. La construcción arquitectónica en piedra caliza de los demás templos también es admiración. El símbolo de la religión católica dejada por las congregaciones religiosas, que estuvieron en Cajamarca, es signo de mestizaje que unos reconocen y otros no ¿Somos un país mestizo?

José María Arguedas en 1957 dijo. “Desde los tiempos de la conquista ha existido y existe un activo intercambio de valores, entre las dos culturas; de tal manera que es rarísimo, si no imposible en el Perú encontrar alguna manifestación cultural que hayan permanecido pura, ya sea de la hispana o de la india”. Arguedas además de ser un hirviente defensor de los derechos del indio y ser un representante del indigenismo, creyó profundamente en el mestizaje. El Autor de Todas las Sangres, además de indigenista era hispanista a tal punto, al visitar un pueblo de España para realizar un estudio, se quedó admirado de la semejanza que existía de la cultura española con la peruana de la época.

Alejandro Neira, exministro peruano y diplomático de carrera, en una entrevista realizada por un medio escrito de la capital, manifestó, recientemente, sobre el ser peruano: “Ser peruano es ser consciente de pertenecer a una cultura extraordinaria, única, ahí se creó que no hay discusión, y al mismo tiempo, tratar de salir adelante en el día a día con todas las dificultades de una sociedad moderna. El peruano siempre va estar orgulloso de decir que es peruano. Y lo que nos define es, finalmente, nuestra cultura milenaria, riquísima, incomparable, donde la comida, que es símbolo de ese mestizaje, es lo mejor del mundo sin discusión”. Evidente posición hispana y reconocimiento del mestizaje.

En Cajamarca existen ciudadanos como también historiadores que no reconocen el mestizaje que, sin duda, es su interpretación que se lo respeta. Existen otros que dicen: “Soy peruano de pura cepa, creo en lo que dijo Arguedas: un Perú de todas las sangres”. Por el contrario, existen otros que se sienten hispanista y mestizos como Antonio del Busto y otro historiadores peruanos.

Sin embargo, a todo esto, al margen de ser hispanista o no, necesitamos que las nuevas generaciones crezcan sin odios y falsas informaciones sobre la historia en Cajamarca y el Perú. El discurso de los políticos debe estar al margen de la formación de las nuevas generaciones, necesitamos formarlos con la vedad y no con la falsedad.