En muchos de los casos, el maltrato de la primera infancia de los estudiantes que acuden a las II.EE del Estado, repercute en sus aprendizajes. Maltrato no sólo de sus cuidadores en los centros como Aldea Infantil, Orfelinatos u otros semejantes; sino, además, en sus mismos hogares y de sus propios padres debido a un alto estrés parental. Son niños que conviven en hogares disfuncional o no disfuncionalmente, pero que son maltratados por uno de sus progenitores o por los dos. Atentando, de esta manera, contra sus derechos de primera infancia. Son niños maltratos física y psicológicamente y requieren atención ya sea del Estado o de una organización no gubernamental. La violencia contra los menores de edad, que van a la escuela del nivel primaria, se expresa no solo en violencia física; sino, además, en psicológica y sexual.
EL PROBLEMA EN LAS II.EE EDUCATIVAS DEL ESTADO
Si bien no existen datos estadísticos oficiales recientes que muestren tal situación; sin embargo, Unicef, en el Perú de 2018, según un estudio de “Determinantes de la violen en el Perú”, ha establecido: “58% de niños y niñas y 65% de adolescentes han sido golpeados en su casa, 70% de niños, niñas y adolescentes han sufrido violencia psicológica en este mismo espacio”. Alto porcentaje, más de la mitad, en relación a la violencia en la primera infancia.
Según el “Lineamiento técnico para la prevención de las violencias contra niños y niños en primera infancia”, la violencia puede entenderse desde distintas formas de configuración y expresión como son: "Violencia directa, que genera afectaciones a nivel físico y psicológico, y se pone en evidencia en los actos violentos de una persona(s) sobre otra (física, psicológica o por omisión). Violencia estructural, que proviene de estructuras sociales, económicas o políticas, que imposibilitan el desarrollo integral de niños y niñas, como pueden ser la pobreza, falta de acceso a educación o salud. Violencia simbólica o cultural, asociada con las formas de relación y los imaginarios que se instalan y se vuelven consuetudinarios, por ejemplo, pautas culturales que validan y legitiman el uso de la violencia".
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones vulnerables (MIMP) en la provincia de Cajamarca en lo que va del año, de enero a junio, en coordinación con INABIF, ha realizado las siguientes intervenciones: “Con educadores de la calle ha atendido a niños, niñas y adolescentes en 246; con centros de desarrollo integral de familia, CEDIF, ha tendido a 276; y por asistencia económica por orfandad ha atendido a 8,261 según ley 31405”, como se puede notar algunos derechos de la primera infancia son violentados; sin embargo, si al menor, según estudios, sus cuidadores les dan cariño y protección, no serán afectados en su desarrollo como personas.

INABIF CON EL ESTADO Y ATENCIÓN A MENORE DE EDAD
Decidimos conocer la situación de violencia física y psicológica en la primera infancia en las instituciones educativas del Estado, por lo que, profesionales que trabajan con los estudiantes escolares del primer nivel, es decir, los profesores, informan que, “cada año aparecen niños agredidos por sus padres y esto repercute en el aprendizaje. Son niños con depresión o ansiedad que afecta el proceso cognitivo y tienen problemas para la atención, la memoria y el aprendizaje. Conversamos con los padres, pero no todos asisten a las reuniones porque, según ellos, trabajan o son niños que viven con otras personas: tíos, abuelitos o soló con la madre”, declara un profesor del nivel escolar de primaria de la zona urbana de Cajamarca. Otro profesor de la zona rural de Cajamarca y, específicamente, de la provincia de San Marcos, Alejandro Angulo dice. “Sí existe el problema, sobre el caso, pero no se ventila. Los estudiantes con esos problemas generalmente no quieren hablar del asunto”. Por el contrario, agrega: “Ahora los alumnos maltratan a sus padres no haciéndoseles caso. Como no los controlan de chicos hoy no los obedecen y los hacen sufrir. Eso no se ventila mucho porque los padres son los responsables”, evidente caso de la ausencia de la figura parental en el hogar, ya sea el padre o la madre, para que muestre autoridad y ejemplo.

NIÑO CON DERECHO A LA EDUCACIÓN POR sus padres
“En la provincia de Jaén se presentó el caso de violencia sexual contra una menor. El Ministerio Público, a cargo de la fiscal provincial Stany Falla Salazar obtuvo una sentencia del Poder Judicial de 10 años de prisión de carácter efectiva contra Felipe SG, quien fue declarado autor del delito contra la libertad sexual en la manera de tocamientos indebidos contra la menor de iniciales ADGS, luego de la investigación correspondiente, sobre violencia sexual una de las maneras de violencia que puede sufrir un menor de edad. El agresor es el abuelo de la menor quien, desde cuando era niña, realizaba la agresión”, información difundida en un medio escrito local sobre violencia a menor de edad.
En tanto, el actor social del Minsa en el distrito de Baños del Inca, en la región Cajamarca, Sebastián Novoa Taculí, cuya función consiste en visitar y exigir, que las madres jóvenes y adultas, a que sus niños tomen los gotas de sulfato ferroso y prevenir, de esta manera, desnutrición o anemia; también su función es que las madres asistan a la posta más cercana para su control, además, él agrega: “Yo me encuentro con mamitas_ madres jóvenes solteras _que hacen el esfuerzo de sacar adelante a sus hijos sin el padre que les apoye. Les aconsejo y después informo a la posta para que los ayuden con alimentación o con abogado para que se responsabilice el padre que no se hace cargo. No tienen dinero para que alimenten a sus hijos. También me piden que los inscriba en otros programas sociales, pero a veces hay otras no”, es evidente la presencia del estrés parental, donde la madre engañada, se siente preocupada en cómo alimentar a su hijo sin el padre.
Son formas de agresión o violencia contra los menores de edad en etapa escolar que están expuestos, en su desarrollo físico y psicológico, en el espacio donde viven. Por tal motivo, se necesita que el Estado u organizaciones no gubernamentales, implementen programas que ayuden no sólo a ellos; sino también a los cuidadores que generalmente son los padres u otro miembro de la familia. El cuidado de el/la menor edad y sus cuidadores, en el Perú, se encuentra abandonado. Esto contribuye a construir una sociedad con serios problemas de ciudadanía.

lo que hace la demuna en una provincia de cajamarca
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
Además de las acciones de prevención del Estado a través de sus programas ya sea públicos o en alianza con instituciones privadas es fundamental. La organización Mis manos te enseñan. Pautas para convivir en casa, establece habilidades en el entorno del hogar: “Vínculos significativos de apego seguro, cuidado amoroso y sensible: interacción cálida entre padres-madres-cuidadores, niñas-niños; favorecer el desarrollo infantil y acompañar el proceso; afecto, habilidades intelectuales e interpersonales y capacidad de reflexión y empatía de integrantes adultos de la familia que están en contacto con niñas y niños, posibilitan la flexibilidad, la comunicación y la cohesión familiar; conocimiento del desarrollo de las niñas y los niños. Prácticas de cuidado en salud, estilos, modos y condiciones de vida saludables: estilos de vida saludables proporcionados por y para cuidadores(as); ocio y recreación; buen estado de salud de la madre durante la gestación, ya que promueve un sano desarrollo prenatal. Entornos seguros y protectores: sentimiento de seguridad en el hogar; conocimientos de la familia o cuidador(a) sobre desarrollo infantil, crianza y cuidado sensible; apoyo y promoción de la igualdad y equidad de género; corresponsabilidad en el cuidado; apoyo y participación por parte de la familia extensa; conocimiento de las y los integrantes de la familia sobre los derechos de la primera infancia. Condiciones de vida: autonomía económica y autoeficacia y empoderamiento de las mujeres gestantes, madres y cuidadoras; seguridad y estabilidad económica; vivienda adecuada; empleo estable de los padres. Participación: en programas sociales; espacios de participación de las mujeres y respeto por su poder de decisión en las relaciones de pareja y el hogar. Redes de apoyo y protección: familia, amigos, vecinos; personas que perciben que existe algún problema en la familia, lo denuncian y buscan ayuda; miembros de la familia que ejercen funciones de apoyo y son conscientes de las señales de alarma y actúan en consecuencia; capacidad de adaptación del sistema familiar ante circunstancias adversas. Prácticas de cuidado y crianza: coherencia entre las acciones y los mensajes en el hogar; establecimiento de normas, límites claros y coherentes con el momento del curso de vida de niñas y niños; autoeficacia y autorregulación del cuidado(a)”.

derecho a buena vida de la primera infancia.
Además del cuidado y prevención contra la violencia del menor en la primera infancia, es responsabilidad del progenitor, padre, sea responsable de brindar afecto y alimentación a su menor hijo. Si bien el Estado, a través de las autoridades competentes realizan acciones de cumplimiento en brindar alimentación a sus hijos, es necesario que cada persona sea consciente de haber traído una vida al mundo. Darle un apellido, alimentación, educación y afecto a ese ser.
Las autoridades políticas, con el apoyo de los técnicos especialistas en primera infancia, deben implementar programas que ayuden a disminuir el problema en la primera infancia. Escuchar que digan: “implementaremos megas programas de protección al menor”, y no digan: “construiremos megas penales”. No son preventivos sino reactivos.